martes, 19 de agosto de 2014

El fantasma


El rojo y yo nos hacíamos señas desde nuestras respectivas ventanas que estaban frente a frente cuando, de repente lo vimos. Un fantasma muy alto, como de dos metros, andaba por nuestra calle con su enorme sabana y sujetando un candil que lo rodeaba de sombras lúgubres y envolventes. No había duda, el fantasma ha vuelto.......
Fragmento de LA MEMORIA DE LOS TOPOS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario